KOMBUCHA

KOMBUCHA

Hoy es un post diferente ya que te voy a explicar el proceso EXACTO que seguí para preparar mi PRIMERA KOMBUCHA. Si si, no te creas que soy ningún experto, pero ya sabes que me encanta meterme en todo aquello que me pica la curiosidad. Y la llevaba tiempo escuchando sobre esta bebida fermentada y quería probar hacerla de manera casera y puedo adelantarte que no ha salido nada mal.

Vamos a empezar por el principio de todo.

La kombucha es una bebida fermentada que aunque parezca que se ha puesto de moda ahora, se remonta a miles de años atrás en las culturas asiáticas. Esta bebida está hecha a base de té endulzado, fermentado por la acción de un hongo llamado «SCOBY».

KOMBUCHA
KOMBUCHA

Hace tiempo para mi también habría sonado raro todo esto, pero desde que pruebo recetas cada vez más caseras, me doy cuenta de que la fermentación está en todas partes. Las levaduras y masas madres que usamos en nuestras pizzas y panes no dejan de ser microorganismos que nos ayudan a que el proceso sea mucho más digestivo para nuestro organismo. Los encurtidos como los pepinillos, el chucrut, el kéfir (del que hablaré otro día) son probióticos que ayudan a nuestro microbioma para tener una flora intestinal totalmente sana y equilibrada.

Pues bien, sin desviarnos más del tema, la kombucha es un poderoso desintoxicante cargado de vitaminas y aminoácidos.

Para prepararla vamos a necesitar unas cuantas cosas que te voy a decir a continuación:

  • Recipiente grande de cristal (4L aproximadamente).
  • SCOBY (hongo)
  • 3L de agua.
  • 1 taza de azúcar.
  • 6 bolsas de té verde.
  • 1 taza de kombucha fermentada.

Vamos por partes,

para obtener vuestro hongo SCOBY tenéis varias opciones: la primera es comprarlo en tiendas online de productos para la salud. La segunda es en tiendas de herbolario o similar de vuestra ciudad. Y por último, que un familiar o amigo os dé un hongo de su propia cosecha (cada vez que hacemos kombucha sale 1 hongo nuevo, normalmente).

El hongo se conoce como <<madre>> u <<hongo>> de kombucha; tiene una forma de medusa porque es grande y flácido. No desesperes! El color del hongo podrá cambiar y es totalmente normal del proceso de la fermentación. El único momento en el que no podremos usar nuestra bebida es en el caso que le salga moho negro o azul a nuestro SCOBY. En ese caso, deberás tirar el hongo y el té, pues ya no sirven. Esteriliza el recipiente y empieza de nuevo.

 

 

1. ¿Se puede usar panela en lugar de azúcar?

Si que se puede utilizar, pero es peor para el cultivo de hongo y existe el riesgo que se contamine. Recomiendo utilizar azúcar blanco, o en defecto, puedes hacer mitad y mitad. Usar no refinado.

2. ¿Hay que esterilizar el recipiente antes de usarlo?

Si siempre.

3. ¿Cuándo se que el hongo está bien?

Cuando huela normal y no te venga un olor a podrido. También es un indicativo cuando el hongo SCOBY tiene moho de color negro o azul fuerte.

 

4. ¿Puedo usar cualquier tipo de té?

Yo recomiendo que uses o verde o negro, aunque seguro que puedes probar con otros como el blanco.

 

Kombucha

Marcos
Bebida fermentada que te ayudará a mejorar tu microbioma.

Ingredientes
  

  • 3 L agua
  • 1 taza azúcar
  • 6 bolsas de té verde
  • 1 SCOBY
  • 1 taza kombucha fermentada (liquido iniciador)

Elaboración paso a paso
 

  • Primero vierte el agua en una olla grande a fuego alto hasta que hierva. Añadimos el azúcar y removemos. Añadimos las bolsas de té y paramos el fuego. Retiramos la olla del fuego y dejamos reposar durante 15 minutos.
  • Sacamos las bolsas de té, o si hemos usado té a granel lo colamos. Dejamos que el liquido se enfríe a temperatura ambiente.
  • Una vez frío, lo pasamos a un tarro de cristal con capacidad para 4 L.
    Añade el SCOBY y posteriormente el liquido de kombucha de la vez anterior que hicimos (o comprando una kombucha sin pasteurizar y sin saborizar).
    El SCOBY puede que se hunda hasta el final, o bien flote. Es normal ambas cosas.
  • Tapar el tarro con una tela limpia y una goma para que no entren agentes externos.
  • Dejaremos que fermente a temperatura ambiente (ni frío ni calor) en un lugar oscuro entre 6-10 días. Podemos ir probando el sabor para medir la acidez de nuestro té fermentado a partir del sexto día.
    Si todavía está azucarada, significa que el azúcar no ha fermentado aún y le queda un poco más. De lo contrario, si está demasiado ácido, nos habremos pasado de tiempo, aunque no es malo.
  • Cuando ya creamos que está lista nuestra kombucha, haremos dos cosas. La primera, nuestro hongo SCOBY lo pasaremos a otro recipiente más pequeño con un poco de liquido de la propia kombucha. Lo podemos conservar durante semanas en un sitio de nuestra casa a temperatura ambiente.
    Lo segundo es colar todo el liquido que hemos obtenido y distribuirlo por diversas botellas de cristal con cierre hermético. Ahora podemos almacenarlas en nuestro refrigerador durante meses (incluso hasta 1 año!). Si queremos hacer una segunda fermentación de 3 o 4 días, podemos dejar las botellas fuera de la nevera teniendo cuidado del gas que se crea dentro y abriendolo con cuidado.
  • Ahora solo queda que disfrutes de esta magnífica bebida fermentada a partir de té!
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